Secretos para ser un buen orador o expositor

Tenga en cuenta los siguientes consejos que expone uno de los mayores influyentes del ámbito empresarial, Shet Godin. De seguro le servirán como un instrumento para apoyar su estrategia de ventas.

1. Evite distracciones: Cuando nos disponemos a hacer una presentación en público, muchas veces estamos más pendientes de las ayudas tecnológicas, que del mismo auditorio. Buscamos la manera de impresionar con los recursos de apoyo y se pierde la conexión con la audiencia lo que en últimas va a dispersar incluso a los más interesados. Por tal motivo, lo mejor es preparar bien el tema y evitar distracciones con diapositivas llenas de datos, tablas y largos textos. No está mal tener bajo la manga un buen Power Point con buenas imágenes y algunas ideas que refuercen el mensaje que el orador está trasmitiendo.

2. Tenga audio estéreo e imagen HD: No necesariamente tiene que tener parlantes como para un concierto de U2, pero si es importante que lo escuchen hasta el último lugar del recinto. Ideal si tiene un micrófono de solapa, si se trata de una presentación ante más de 20 personas. Este le dará mayor libertad en sus desplazamientos, mayor claridad para trasmitir sus ideas y más posibilidades de enganchar al auditorio. Si son más de 200 personas o más no prescinda de una o dos pantallas gigantes a través de las cuales la gente pueda ver su rostro, sus gestos, sus expresiones, la forma en que modula y en el modo en que narra. Este recurso le va a servir para atraer la atención de la audiencia. Si cuenta con ayudas audiovisuales, procure que se proyecten a través de otro monitor, distinto al que capta su imagen, que servirá de ancla y de gancho aún con los asistentes más dispersos.

3. Pierda el miedo escénico: Si el objetivo es presentar un informe, dar cifras o presentar un balance, eso es algo que se puede hacer por escrito. Si la gente saca el tiempo para ir a escuchar un discurso, intente no defraudar a nadie. No se trata de hacer un acto teatral o un montaje musical, pero trate de que la gente se divierta. Rompa esquemas y transmita grandes ideas, que ilusionen, que motiven, que emocionen, que atraigan la atención y generen diversión.

4. No se trata de tomar apuntes: Cuando Seth Godin hace una presentación en público, lo que menos espera es que la gente se dedique a tomar apuntes. Es como si fuéramos al cine y tomáramos nota del argumento o de las escenas cinematográficas. Lo que él desea es que el público atienda y bajo esa premisa prepara su discurso. Se trata estructurarlo y enriquecerlo con anécdotas, historias y ejemplos que puedan reforzar el mensaje. Dar un ‘plus’, un valor agregado respecto a lo que las personas pueden encontrar en Wikipedia.

5. No se extienda demasiado: ¿Serán suficientes 2 horas, tal vez 1? Ni de riesgos. Eso equivaldría a la lectura de una sentencia o de una condena. Con 20 es suficiente. Lo demás, pura interacción. Responder preguntas del público. Lo aconsejable es llevar grandes ideas, datos que la gente de verdad aprecie, cifras que muchos desconozcan. Esta información es la que previamente se construye con una buena investigación, a través de la consulta de buenas y distintas fuentes. Cuenta la experiencia personal, el valor de compartir el conocimiento para satisfacer los intereses e inquietudes de la audiencia.